Sample Translations

Aquella Orilla Nuestra | That Shore of Ours

By Elvira Sastre

Hubo un tiempo en el que esperé tanto que me salieron raíces de los dedos y de los pies, que se seguían en movimiento como pequeños pajaritos atrapados, aunque mis piernas no se movieran. ¿Lo entiendes? Mis pies se encadenaron al suelo como dos esclavos y tuve miedo porque pensé que nunca podría irme de ahí. En ese momento no me importó porque estaba esperando, y uno siempre espera porque quiere y en ningún caso porque no tenga alternativa. Eso pensé: <<Estoy aquí porque quiero, estoy aquí quieta, estática, lejos de las ventanas, al alcance de cualquiera, esperando>>. Sin embargo, y eso es inevitable cuando uno espera, sentí miedo por no poder irme de allí cuando quisiera. Sentí las raíces apretando mis tobillos. Uno no deja de esperar porque se canse, uno deja de esperar porque cesa el ruido al otro lado y las raíces se secan. 


There was a time when I waited for so long that roots grew from my fingers and feet, they quivered forward like trapped little birds even though my legs weren’t moving. Do you know what I mean? My feet were chained to the floor as if enslaved and I was scared I would never be able to leave that place. In that moment I didn’t care because I was waiting, and you always wait because you want to, never because you have no other choice. I thought: “I’m here because I want to be, I’m here in a moment of calm, unmoving, far from the windows, from anyone’s reach, waiting”. However, and this is inevitable when you wait, I felt scared because I couldn’t leave that place whenever I wanted. I felt the roots tightening around my ankles. You don’t stop waiting because you’ve grown tired, you stop waiting because the noise on the other side stops and your roots dry up. 

Sólo le pido al silencio
todo el ruido
que una vida sin ti
no me puede dar.


I only ask to silence
all the noise 
that a life without you
cannot give me.

No me siento perdida.
Es sólo que no sé donde termina el mar que llevo dentro
y a veces me ahogo. 


I don’t feel lost.
It is just that I don’t know where the sea that flows inside me ends
and sometimes, I drown.

Hay momentos en los que odio a la gente que se ríe, a la gente que se ríe en un mundo en que tú ya no estas. Al rato se me pasa e intento reírme con ellos porque es mi manera de cuidar a quien me cuida, y entonces sólo odio que no estés. Después, me preguntan cómo lo llevo y se me quiebra el cuerpo entero: es como si estuviera agarrada a una ola muy fuerte a la que me agarro todavía más fuerte para que no me lleve. Ya no me lleva. Pero acabo empapada. 


There are times when I hate the people who laugh, the people who laugh in a world you’re no longer in.  After a while I get over it and I try to laugh with them because that’s my way of caring for those who care for me, and then I only hate that you aren’t here. But then they ask me how I’m coping and my whole body crumples: it’s as if I’m beaten down by a strong wave and I fight back, stronger so it won’t carry me away. It hasn’t carried me away yet. But I end up soaked.